En un mundo cada vez más conectado, la seguridad digital se ha convertido en un tema central para personas y empresas. Sin embargo, todavía circulan falsas creencias que generan una falsa sensación de confianza. Creer en estos mitos no solo es un error: también puede dejarte expuesto a riesgos innecesarios.
A continuación, repasamos algunos de los mitos más comunes y por qué debes dejarlos atrás de una vez por todas.
1. “Solo me pueden hackear si soy famoso”
FALSO.
Los ciberdelincuentes no distinguen entre celebridades y usuarios comunes. Su objetivo principal son los datos: contraseñas, accesos a correos, cuentas bancarias o redes sociales. De hecho, según un informe de la Europol (2023), los ataques de phishing son la técnica más común a nivel mundial y afectan a todo tipo de usuarios, sin importar su nivel de exposición pública.
2. “Un antivirus lo soluciona todo”
FALSO.
Aunque un antivirus es una herramienta básica, no representa una solución total. La ciberseguridad efectiva depende de múltiples factores: el uso de contraseñas robustas, la activación de la verificación en dos pasos, la conexión a redes WiFi seguras y la actualización frecuente de software. Tal como señala el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) de España, la mayoría de incidentes de seguridad ocurren por errores humanos y no por fallos técnicos.
3. “Si me estafan, el banco responde siempre”
FALSO.
Confiar en esta idea es un error frecuente. No todos los fraudes financieros están cubiertos por las entidades bancarias, especialmente cuando el usuario comparte información sensible de manera voluntaria. De acuerdo con la Asociación Bancaria de Colombia (Asobancaria), el desconocimiento frente a estafas digitales como el phishing, smishing o el vishing es una de las principales razones por las que los fraudes prosperan.
La seguridad digital no es un lujo, sino una necesidad cotidiana. Caer en estos mitos puede dejarte más vulnerable frente a amenazas que evolucionan constantemente. La mejor defensa es informarte, adoptar buenas prácticas y mantener una actitud preventiva.
Como recuerda el Centro Criptológico Nacional de España, “la ciberseguridad es responsabilidad de todos”.








